Saber cómo cerrar ciclos no es una tarea fácil. Necesitamos desapegarnos de todo aquello que nos hizo daño, pero no podemos soltar. Cuando hablamos de ciclos, nos referimos a los procesos de la vida misma; que comienzan, se desarrollan y concluyen. Por ello, es importante aprender a cerrarlos, para darle un término al proceso y un cierre definitivo.
¿Qué es cerrar un ciclo?
“Aquellos que no aprenden de nada de los hechos desagradables de la vida fuerzan a la conciencia cósmica a que los reproduzca tantas veces como sea necesario para aprender lo que enseña el drama de lo sucedido. Lo niegas, te somete; lo aceptas, te transforma”.
-Carlos Jung
¿Por qué es tan difícil cerrar ciclos?
El miedo de salir de tu zona de confort, el temor a la pérdida o de que nos suceda lo mismo, o no ser capaces de afrontar una situación y evitemos a toda costa cerrar ese capítulo de nuestra vida, te seguirá hasta que lo afrontemos y lo dejemos ir.
Es por ello, que en ocasiones una serie de pasos que de seguro nos hará recordar y sufrir momentáneamente, nos ayudarán a perdonar, desapegarnos y sanar.
- Vive el duelo.
Para lograr sanar por completo, es necesario desapegarte de los sentimientos negativos, vivir todas sus fases; en pocas palabras, abordar el duelo. Psicólogos nos explican los pasos que conlleva este proceso:
- Negación.
- Ira.
- Negociación.
- Depresión.
- Aceptación.
- No pierdas tiempo en entender lo que sucedió.
Lo hecho, hecho está. No sirve de nada estar lamentándose por todo lo que sucedió y cuestionarnos “si hubiera hecho esto”, “si hubiera dicho” …
La mejor forma de seguir adelante, es dejar de pensar en todo tipo de posibilidades.
- Perdónate.
Juzgarnos solo crea más dolor. El perdón es un camino hacia la liberación emocional, no a negar, ni olvidar, solo se trata de entender que hay otras opciones de mantener el resentimiento y el dolor que nos provoca todo aquello que nos hice daño. Es un paso difícil y que sin duda nos llevará tiempo asumir, pero el perdón hacia uno mismo, es la clave para poder cerrar un ciclo, que no nos permite avanzar.
- Olvida el resentimiento.
Aprende de lo vivido, recuerda los buenos momentos y sigue adelante. Sabemos que es un paso, que nos costará mucho trabajo llevar a cabo. Sin embargo, no todo fue obscuro, también existieron los buenos momentos y de los malos, sólo aprendizaje.
- Aprende la lección.
Cada una de las etapas que hemos vivido suceden por una razón: el aprendizaje. Es importante aprender y aceptar nuestras experiencias en este proceso y comenzar a dejar ir, todo lo que nos hace mal y lo negativo que en ocasiones nosotros mismos creamos.
Equipo de redacción goodlink




