El autor y abogado por la Universidad de Navarra, Salvador Cárdenas Gutiérrez, sostuvo una conferencia en Coparmex Sonora Norte donde abordó el fenómeno del populismo como sistema político.
El libro llamado “El populismo: Una estrategia de movilización política”del académico Salvador Cárdenas aborda cómo se ha ido fortalecido el fenómeno, especialmente en América, sus problemáticas, así como sus virtudes.
“Desde la caída del muro de Berlín en 1989, se habló de que la globalización era el camino, un mundo interconectado que beneficiara al libre mercado, sin embargo, décadas después, hemos visto que este paradigma del neoliberalismo ha tenido muchos problemas, el principal su autoreferencialidad, es decir, este sistema ha propuesto una lógica del “soft law” (o leyes blandas) que permean del mercado global al Estado, pero son reglas y leyes muy técnicas y han ido alejándose de la comunidad, del ciudadano”, explica Cárdenas Gutiérrez.
Esta concepción va inscrita en el cuerpo teórico de “El fin de la historia”, del intelectual Francis Fukuyima, que escribió que con la caída de la Unión Soviética, se cerraban las tensiones ideológicas y se daba paso a un mundo globalizado ajeno a estas disputas.
El problema, sin embargo, señala Cárdenas Gutiérrez, es que el nuevo sistema mundial rompió el equilibrio entre no descuidar a sus poblaciones y beneficiar a los mercados, siendo esto, la prioridad de las nuevas reglas del juego.
“El pensamiento populista capitaliza muy bien esta sensación de abandono y señala que el Estado descuidó a sus comunidades para favorecer al mercado y sus reglas excesivamente tecnificadas que carecen de valores tradicionales como la justicia o la igualdad”, explicó el abogado.
Como todo sistema y según la teoría política, surgen desde sus entrañas propuestas de anti-sistema. En este caso, el altermundismo, una corriente sociopolítica y filosófica que está centrada en la otredad, en las vías alternas de relacionarse, centrándose mucho en la ecología, la migración, la marginación y los derechos humanos.
También va surgiendo, analiza Cárdenas, el resentimiento como forma política y que suplanta a la esperanza.
“Las crisis de 2008 y 2011 hacen que estos movimientos se popularicen, y frente a organizaciones como el World Economic Forum, símbolo de una legislación deshumanizada, surge este movimiento del altermundismo, porque la globalización ha demostrado que deja a muchas personas marginalizadas y excluidas”, explica.
Para el académico, el populismo se nutre de esta visión pero también de ciertos elementos marxistas, sin realmente ser marxista.
Por Omar Quintana.




