El nacimiento de un bebé despierta en la madre una mezcla de emociones catárticas que van desde la alegría y emoción extrema, hasta un profundo miedo o una terrible ansiedad. En estos momentos, todo está en revolución, las hormonas, la propia vida que está a punto de cambiar, nuestro cuerpo que ha pasado por un cambio radical durante nueve meses y el nuevo ser al que debemos cuidar con decoro.
La depresión postparto, es una condición biológica que afecta a un 19 por ciento de mujeres después de dar a luz. Esta depresión puede llegar a durar un año y es muy parecida a otras afecciones relacionadas con otras depresiones. Según Paola Alejandra Gutiérrez Galindo, encargada de consulta externa de psiquiatría, explica que las mujeres durante esta depresión post parto, pueden ser mas irritables, pierden el gusto por las cosas, incluso por el bebé, no duermen o duermen demasiado.
“No es lo mismo estar triste que estar deprimida”, así lo afirma la especialista en el tema, Paola Alejandra Gutiérrez Galindo, cuando una mujer está embarazada o acaba de dar a luz a su bebé, es normal que pase por un cuadro de tristeza, el cual tiene una mínima duración de dos semanas. Si después de este periodo de tiempo sigue presentando un cuadro de depresión, lo más recomendable es consultarlo con su medico de cabecera.
A continuación te presentamos las principales señales de una depresión postparto y que hacer ante ello.
- Falta de ánimo.
Puedes sentir un miedo profundo o que te ahogas en llanto de la nada. Te irritas sin razón aparente y no tienes control sobre ello. Seguido te reprochas por no poder manejar la situación y pierdes interés en actividades que antes te resultaban gratificantes.
- Perdida del apetito.
Seguido te pasa que pierdes el apetito con tan sólo olerlo. Es muy difícil pasar el trago y cada vez te parece más repulsivo tener que hacerlo.
- Insomnio.
Puedes tener la sensación de incomodidad contigo misma de forma recurrente. Le buscas un sentido a tu vida y no te encuentras la realidad donde tú eres la encargada de otro ser humano. Seguido te cuestionas por falta de amor, por tu nuevo bebé y eso te agobia al grado de que no te permite conciliar el sueño.
- Sentir miedo o temor por cuidar al bebé.
No se trata de un rechazo hacia el bebé, sino del cuestionamiento que tienes contigo misma y tu entorno, de que podrías ser buena o mala madre, por no sentir el amor que todas dicen sentir.
- Pensamientos suicidas.
En este punto la salud mental tienda a deteriorarse de manera rápida. Existe una tasa de mujeres recién dadas a luz que las ha llevado a atentar contra su vida a tan solo unas semanas después de haber tenido a su bebé.
Equipo de redacción goodlink




